Problemas de conducta

El caballo actúa como espejo de nuestro estado de ánimo logrando una gran conexión emocional. Esta conexión la utilizamos para trabajar aspectos como la tolerancia a la frustración, el autocontrol, el fomento de la responsabilidad o las dificultades de socialización, dotando a la persona de herramientas positivas para  aumentar su autoestima, su autoconfianza y mejorar la comunicación con su entorno, además de fomentar las capacidades y habilidades de cada usuario y conseguir un mejor manejo de las situaciones problemáticas.