Problemas de conducta

El caballo actúa como espejo de nuestro estado de ánimo logrando una gran conexión emocional. Esta conexión la utilizamos para trabajar aspectos como la tolerancia a la frustración, el autocontrol, el fomento de la responsabilidad o las dificultades de socialización, dotando a la persona de herramientas positivas para  aumentar su autoestima, su autoconfianza y mejorar la comunicación con su entorno, además de fomentar las capacidades y habilidades de cada usuario y conseguir un mejor manejo de las situaciones problemáticas.Para este trabajo, se emplea el propio caballo como símbolo de nuestro mundo emocional (refleja impulsos, emociones e instintos primarios) y la terapeuta hace de reflejo y guía de la persona (refleja la parte racional, la guía interna y la propia capacidad de autocontrol).

Entendemos que los problemas de conducta son un síntoma que la persona refleja por diferentes cuestiones vividas durante sus etapas vitales y dificultades que ha ido experimentando en su vida, por ello, le acompañamos en este proceso, desde un enfoque sistémico, teniendo en cuenta su entorno, personas de referencia etc..y ayudándole en la comprensión de sus necesidades.